Información paciente


Derecho a la información sanitaria o existencial
¿Cuándo se debe informar?
¿Cuándo se debe informar?

Los pacientes tienen derecho a ser informados antes de cualquier actuación sanitaria. Características de la información clínica La información clínica forma parte de todas las actuaciones asistenciales, será verdadera, se comunicará al paciente de forma comprensible y adecuada a sus necesidades y le ayudará a tomar decisiones de acuerdo con su propia y libre voluntad.

¿Quién debe informar?

El médico responsable del paciente le garantiza el cumplimiento de su derecho a la información. Los profesionales que le atiendan durante el proceso asistencial o le apliquen una técnica o un procedimiento concreto también serán responsables de informarle.

¿Quién es el médico responsable?

El profesional que tiene a su cargo coordinar la información y la asistencia sanitaria del paciente o del usuario, con el carácter de interlocutor principal del mismo en todo lo referente a su atención e información durante el proceso asistencial, sin perjuicio de las obligaciones de otros profesionales que participan en las actuaciones asistenciales.

Derecho a no ser informado

Toda persona tiene derecho a que se respete su voluntad de no ser informada. En ese caso, se dejará constancia de tal circunstancia en la historia clínica.

¿La información será verbal o escrita?

La información, como regla general, se proporcionará verbalmente. Cuando la información sea verbal, se dejará constancia en la historia clínica. La información escrita, como complementaria o la verbal, procede en casos en que el consentimiento a recabar deba ser por escrito.

Contenido de la información

La información comprende, como mínimo, la finalidad y la naturaleza de cada intervención, sus riesgos y sus consecuencias.

¿A quién se debe informar?

El titular del derecho a la información es le paciente. También serán informadas las personas vinculadas a él, por razones familiares o de hecho, en la medida que el paciente lo permita de manera expresa o tácita.

Información de circunstancias especiales

El paciente será informado, incluso en caso de incapacidad, de modo adecuado a sus posibilidades de compresión, cumpliendo con el deber de informar también a su representante legal. Cuando el paciente, según el criterio del médico que le asiste, carezca de capacidad para entender la información se pondrá en conocimiento de las personas vinculadas a él por razones familiares o de hecho.

Límite al derecho de información sanitaria: Estado de necesidad terapéutica

El derecho a la información sanitaria de los pacientes pude limitarse por la existencia acreditada de un estado de necesidad terapéutica. Se entenderá por necesidad terapéutica la facultad del médico para actuar profesionalmente sin informar antes al paciente, cuando por razones objetivas el conocimiento de su propia situación pueda perjudicar s salud de manera grave. Llegado este caso, el médico dejará constancia razonada de las circunstancias en la historia clínica y comunicará su decisión a las personas vinculadas al paciente por razones familiares o de hecho.

El respeto de la autonomía del paciente: El consentimiento informado.
¿Qué es el consentimiento informado?

Es la conformidad libre, voluntaria y consciente de un paciente, manifestada en el pleno uso de sus facultades después de recibir la información adecuada, para que tenga lugar una actuación que afecta a su salud.

La información es previa al consentimiento.

Toda actuación en el ámbito de la salud de un paciente necesita el consentimiento libre y voluntario del afectado, una vez que, recibida la información necesaria, haya valorado las opciones propias del caso.

¿El consentimiento será verbal o escrito?.

El consentimiento será verbal por regla general. Sin embargo, se prestará por escrito en los casos siguientes: intervención quirúrgica, procedimientos diagnósticos y terapéuticos invasores y, en general, aplicación de procedimientos que suponen riesgo o inconvenientes de notoria y previsible repercusión negativa sobre la salud del paciente.

Alcance y contenido del consentimiento escrito.

El consentimiento escrito del paciente será necesario para cada una de las actuaciones especificadas en el punto anterior de este artículo, dejando a salvo la posibilidad de incorporar anejos y otros datos de carácter general, y tendrá información suficiente sobre el procedimiento de aplicación y sobre sus riesgos.

El consentimiento en proyectos docentes o de investigación.

Todo paciente o usuario tiene derecho a ser advertido sobre la posibilidad de utilizar los procedimientos de pronóstico, diagnóstico y terapéuticos que se le aplique en un proyecto docente o de investigación, que en ningún caso podrá comportar riesgo adicional para su salud.

El consentimiento es revocable.

El paciente puede revocar libremente por escrito su consentimiento en cualquier momento

¿Cómo actuar cuando el paciente no quiere ser informado?.

Cuando el paciente manifieste expresamente su deseo de no ser informado, se respetará su voluntad, haciendo constar su renuncia por medio de un escrito que será firmado por el propio Paciente. Es conveniente además reflejar este hecho en la historia clínica.

Si el paciente no quiere ser informado y va a ser sometido a alguna de las intervenciones que requieren consentimiento escrito ¿cómo se actúa?.

Se debe obtener su consentimiento escrito previo para la intervención.

Límites a la renuncia a la información.

La renuncia del paciente a recibir información está limitada por el interés de la salud del propio paciente, de terceros, de la colectividad y pos las exigencias terapéuticas del caso.

Supuestos en los que no se precisa consentimiento.

Los facultativos podrán llevar a cabo las intervenciones clínicas indispensables en favor de la salud del paciente, sin necesidad de contar con su consentimiento, en los siguientes casos:
Cuando existe riesgo para la salud pública a causa de razones sanitarias establecidas legalmente. En todo caso, una vez adoptadas las medidas pertinentes, se comunicarán a la autoridad judicial en el plazo máximo de 24 horas siempre que dispongan el internamiento obligatorio de personas.

Cuando existe riesgo inmediato grave para la integridad física o psíquica del enfermo y no es posible conseguir su autorización, consultando, cuando las circunstancias lo permitan, a sus familiares o a las personas vinculadas de hecho a él.

¿Cuándo se otorga el consentimiento por representación?.

En los siguientes supuestos:
Cuando el paciente no sea capaz de tomar decisiones, a criterio del médico responsable de la asistencia, o su estado físico o psíquico no le permita hacerse cargo de su situación. Si el paciente carece de representante legal, el consentimiento lo prestarán las personas vinculadas a él por razones familiares o de hecho.

Cuando el paciente esté incapacitado legalmente.

Cuando el paciente menor de edad no sea capaz intelectual ni emocionalmente de comprender el alcance de la intervención. En este caso, el consentimiento lo dará el representante legal del menor después de haber escuchado su opinión si tiene doce años cumplidos. Cuando se trate de menores no incapaces ni incapacitados, pro emancipados o con dieciséis años cumplidos, no cabe prestar el consentimiento por representación. Sin embargo, en caso de actuación de grave riesgo, según el criterio del facultativo, los padres serán informados y su opinión será tenida en cuenta para la toma de la decisión correspondiente.

En cualquier caso, el paciente participará en la medida de lo posible en la toma de decisiones a lo largo del proceso sanitario.

Contenido de la información antes de recabar el consentimiento escrito del paciente.

El facultativo proporcionará al paciente la información básica siguiente:

Las consecuencias relevantes o de importancia que la intervención origina con seguridad.

Los riesgos relacionados con las circunstancias personales o profesionales del paciente.

Los riesgos probables en condiciones normales, conforme a la experiencia y al estado de la ciencia o directamente relacionados con el tipo de intervención.

Las contraindicaciones.

El médico responsable deberá ponderar en cada caso que cuanto más dudoso sea el resultado de la intervención más necesario resulta el previo consentimiento por escrito del paciente.

¿Qué son las instrucciones previas?

Por el documento de instrucciones previas, una persona mayor de edad, capaz y libre, manifiesta anticipadamente su voluntad, con objeto de que ésta se cumpla en el momento en que llegue a situaciones en cuyas circunstancias no sea capaz de expresarlos personalmente, sobre los cuidados y el tratamiento de su salud o, una vez llegado el fallecimiento, sobre el destino de su cuerpo o de los órganos del mismo.
El otorgante del documento puede designar, además, un representante para que, llegado el caso, sirva como interlocutor suyo con el médico o el equipo sanitario para procurar el cumplimiento de las instrucciones previas. Cada servicio de salud regulará el procedimiento adecuado para que, llegado el caso, se garantice el cumplimiento de las instrucciones previas de cada persona, que deberán constar siempre por escrito. No serán aplicadas las instrucciones previas contrarias al ordenamiento jurídico, a la “lex astis”, ni las que no se correspondan con el supuesto de hecho que el interesado haya previsto en el momento de manifestarlas.
En la historia clínica del paciente quedará constancia razonada de las anotaciones relacionadas con estas previsiones. Las instrucciones previas podrán revocarse libremente en cualquier momento dejando constancia por escrito. Con el fin de asegurar la eficacia en todo el territorio nacional de las instrucciones previas manifestadas por los pacientes y formalizadas de acuerdo con lo dispuesto en la legislación de las respectivas Comunidades Autónomas, se creará en el Ministerio de Sanidad y Consumo el Registro nacional de instrucciones previas que se regirá por las normas que reglamentariamente se determinen, previo acuerdo del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.

Derecho a la intimidad
¿En qué consiste el derecho a la intimidad?.

Toda persona tiene derecho a que se respete el carácter confidencial de los datos referentes a su salud, y a que nadie pueda accedes a ellos sin previa autorización amparada por la Ley. Los centros sanitarios adoptarán las medidas oportunas para garantizar los derechos a que se refiere el apartado anterior, y elaborarán, cuando proceda, las normas y los procedimientos protocolizados que garanticen el acceso legal a los datos de los pacientes.

La historia clínica.
¿Cómo se define legalmente la historia clínica?.

La historia clínica es el conjunto de documentos que contienen los datos, valoraciones e informaciones de cualquier índole sobre la situación y la evolución clínica de un paciente a lo largo del proceso asistencial.

¿Qué debe integrar la historia clínica?.

La historia clínica comprende el conjunto de los documentos relativos a los procesos asistenciales de cada paciente, con la identificación de los médicos y de lo demás profesionales que han intervenido en ellos, con objeto de obtener la máxima integración posible de la documentación clínica de cada paciente, al menos, en el ámbito de cada centro. La historia clínica incorporará la información que se considere trascendental para el conocimiento veraz y actualizado del estado de salud del paciente.

Archivo de la historia clínica.

Cada centro archivará las historias clínicas de sus pacientes, cualquiera que sea el soporte papel, audiovisual, informático o de otro tipo en el que consten, de manera que queden garantizadas su seguridad, su correcta conservación y la recuperación de la información.

Sobre las medidas de seguridad de las historias clínicas.

Todo paciente o usuario tiene derecho a que quede constancia, por escrito o en el soporte técnico más adecuado, de la información obtenida en todos sus procesos asistenciales, realizados por el servicio de salud tanto en el ámbito de atención primaria como de atención especializada.

La obligación profesional de crear y mantener una historia clínica de cada paciente.

Los profesionales sanitarios tienen el deber de cooperar en la creación y el mantenimiento de una documentación clínica ordenada y secuencial del proceso asistencial de los pacientes.

La finalidad asistencial de la historia clínica.

La historia clínica tendrá como fin principal facilitar la asistencia sanitaria, dejando constancia de todos aquellos datos que, bajo criterio médico, permitan el conocimiento veraz y actualizado del estado de salud.

Contenido mínimo de la historia clínica de cada paciente.

El contenido mínimo de la historia clínica será el siguiente:

    La documentación relativa a la hoja clínico-estadística.
    La anamnesis y la exploración física.
    La evolución.
    Las órdenes médicas.
    La hoja de interconsulta.
    Los informes de exploraciones complementarias.
    La evolución y planificación de cuidados de enfermería.
    La aplicación terapéutica de enfermería.

Cuando se trate de procesos de hospitalización o así se disponga, el contenido mínimo se amplía a los siguientes requisitos:

    La autorización de ingreso.
    El informe de urgencia.
    El consentimiento informado.
    El informe de anestesia.
    El informe de quirófano de registro del parto.
    El informe de anatomía patológica.
    El gráfico de constantes.
    El informe clínico de alta.
¿Quién debe cumplimentar la historia clínica?

La cumplimentación de la historia clínica, en los aspectos relacionados con la asistencia directa al paciente, será responsabilidad de cada uno de los profesionales que intervengan en ella. La historia clínica se llevará con criterios de unidad y de integración, en cada institución asistencial como mínimo, para facilitar el mejor y más oportuno conocimiento por los facultativos de los datos de un determinado paciente en cada proceso asistencial.

¿Puede acceder el personal administrativo a la historia clínica?

El personal de administración y gestión de los centros sanitarios sólo puede acceder a los datos de la historia clínica relacionados con sus propias funciones.

El acceso a la historia clínica por personal sanitario con funciones de inspección, evaluación, acreditación y planificación.

El personal sanitario debidamente acreditado que ejerza funciones de inspección, evaluación, acreditación y planificación, tiene acceso a las historias clínicas en el cumplimiento de sus funciones de comprobación de la calidad de la asistencia, el respeto de los derechos del paciente o cualquier otra obligación del centro en relación con los pacientes y usuarios o la propia Administración sanitaria.

El acceso del paciente a la historia clínica.

El paciente tiene el derecho de acceso, con ciertos límites, a la documentación de la historia clínica y a obtener copia de los datos que figuran en ella. Los centros sanitarios regularán el procedimiento que garantice la observación de estos derechos.

El acceso por representación del paciente

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El derecho de acceso del paciente a la historia clínica puede ejercerse también por representación debidamente acreditada.

Límites al derecho de acceso del paciente o de su representante

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El derecho al acceso del paciente a la documentación de la historia clínica no puede ejercitarse en perjuicio del derecho de terceras personas a la confidencialidad de los datos que constan en ella recogidos en interés terapéutico del paciente, ni en perjuicio del derecho de los profesionales participantes en su elaboración, los cuales pueden oponerse al derecho de acceso la reserva de sus anotaciones subjetivas.

Acceso a la historia clínica de un paciente fallecido.

Los centros sanitarios y facultativos de ejercicio individual sólo facilitarán el acceso a la historia clínica de los pacientes fallecidos a las personas vinculadas a él, por razones familiares o de hecho, salvo que el fallecido lo hubiese prohibido expresamente y así se acredite. En cualquier caso el acceso de un tercero a la historia clínica motivado por un riesgo para la salud se limitará a los datos pertinentes. No se facilitará información que afecte a la intimidad del fallecido ni a las anotaciones subjetivas de los profesionales, ni que perjudique a terceros.

Deber de secreto profesional.

El personal que accede a los datos de la historia clínica en el ejercicio de sus funciones queda sujeto al deber de secreto.

El acceso a la historia clínica para fines judiciales.

En los supuestos en que sea requerido por una autoridad judicial, se estará a lo que dispongan los jueces y tribunales en el proceso correspondiente. El acceso a los datos y documentos de la historia clínica queda limitado estrictamente a los fines específicos de cada caso, y el médico es conveniente que advierta de tal circunstancia al Juzgado o Tribunal correspondiente.

El acceso a la historia clínica para fines epidemiológicos, de salud pública, de investigación o de docencia.

El acceso a la historia clínica con fines epidemiológicos, de salud pública, de investigación o de docencia obliga a preservar los datos de identificación personal del paciente, separados de los de carácter clínico-asistencial, de manera que como regla general quede asegurado el anonimato, salvo que el propio paciente haya dado su consentimiento para no separarlos.

Tiempo mínimo de conservación de la documentación clínica.

Los centros sanitarios tienen la obligación de conservar la documentación clínica en condiciones que garanticen su correcto mantenimiento y seguridad, aunque no necesariamente en el soporte original, para la debida asistencia al paciente durante el tiempo adecuado a cada caso y, como mínimo, cinco años contados desde la fecha de alta de cada proceso asistencial.

El plazo mínimo de conservación puede verse ampliado por otras razones.

La documentación clínica también se conservará a efectos judiciales de conformidad con la legislación vigente. Se conservará, asimismo, cuando existan razones epidemiológicas, de investigación o de organización y funcionamiento del Sistema Nacional de Salud. Su tratamiento se hará de forma que se evite en lo posible la identificación de las personas afectadas.

Gestión de la historia clínica en centros hospitalarios o en grandes centros sanitarios.

La gestión de la historia clínica por los centros con pacientes hospitalizados, o por los que atiendan a un número suficiente de pacientes bajo cualquier otra modalidad asistencial, según el criterio de los servicios de salud, se realizará a través de la unidad de admisión y documentación clínica, encargada de integrar en un solo archivo las historias clínicas. La custodia de dichas historias clínicas estará bajo la responsabilidad de la dirección del centro sanitario.

Gestión de la historia clínica por parte de los médicos con ejercicio por cuenta propia.

Los profesionales sanitarios que desarrollen su actividad de manera individual son responsables de la gestión y de la custodia de la documentación asistencia que generen.

Derechos relacionados con la custodia de la historia clínica.

El paciente tiene derecho a que los centros sanitarios establezcan un mecanismo de custodia activa y diligente de las historias clínicas. Dicha custodia permitirá la recogida, la integración, la recuperación y la comunicación de la información sometida al principio de confidencialidad.

Documentación clínica.
Informe de alta

Se define como aquel documento emitido por el médico responsable en un centro sanitario al finalizar cada proceso asistencial de un paciente, que deberá especificar los datos de éste, un resumen de su historial clínico, la actividad asistencial prestada, el diagnóstico y las recomendaciones terapéuticas. Todo paciente, familiar o persona vinculada a él, en su caso, tendrá el derecho a recibir del centro o servicio sanitario, una vez finalizado el proceso asistencial, un informe de alta. Las características, requisitos y condiciones de los informes de alta se determinarán reglamentariamente por las Administraciones sanitarias autonómicas. Hasta entonces, sigue vigente la Orden del Ministerio de Sanidad, de 6 de septiembre de 1984.

El alta del paciente cuando no acepta el tratamiento prescrito

En caso de no aceptar el tratamiento prescrito, se propondrá al paciente o usuario la firma del alta voluntaria. Si no la firmara, la dirección del centro sanitario, a propuesta del médico responsable, podrá disponer el alta forzosa cuando existan tratamientos alternativos, aunque tengan carácter paliativo, siempre que los preste el centro sanitario y el paciente acepte recibirlos. Estas circunstancias quedarán debidamente documentadas.

¿Cómo actuar cuando el paciente no acepta el alta?

En el caso de que el paciente no acepte el alta, la dirección del centro, previa comprobación del informe clínico correspondiente, oirá al paciente y, si persiste en su negación, lo pondrá en conocimiento del juez para que confirme o revoque la decisión.
Certificado médico
Es la declaración escrita de un médico que da fe del estado de salud de una persona en un determinado momento.

Derecho a la emisión de certificados médicos

Todo paciente o usuario tiene derecho a que se le faciliten los certificados acreditativos de un estado de salud. Estos serán gratuitos cuando así lo establezca una disposición legal o reglamentaria.

Otras obligaciones documentales

Los profesionales sanitarios, además de las obligaciones señaladas en materia de información clínica, tiene el deber de cumplimentar los protocolos, registros, informes, estadísticas y demás documentación asistencial o administrativa, que guarden relación con los procesos clínicos en los que intervienen, y los que requieran los centros o servicios de salud competentes y las autoridades sanitarias, comprendidos los relacionados con la investigación médica y la información epidemiológica.

Derechos y obligaciones de los pacientes
Principios básicos.
Principios básicos.

Toda la actividad destinada a obtener, utilizar, archivar, custodiar, trasmitir información y documentación clínica; está orientada para preservar la dignidad, el respeto a la autonomía de la voluntad y la intimidad de la persona.
Toda actuación en el ámbito de la sanidad requiere, con carácter general el previo consentimiento de los pacientes o usuarios. Se obtendrá después de que el paciente reciba una información adecuada, siendo por escrito en los supuestos descritos por la Ley.
El paciente o usuario después de recibir la información adecuada, tiene derecho a decidir libremente entre las opciones clínicas disponibles. Tiene derecho a negarse al tratamiento; excepto en los casos determinados en la Ley. Su negativa deberá constar por escrito.
Tiene el deber de facilitar los datos sobre su estado físico o sobre su salud, de forma real y verdadera; así como colaborar en su obtención, especialmente cuando sean necesarios por razones de interés público o con motivo de la asistencia sanitaria.
Todo profesional que interviene en la actividad asistencial esta obligado no solo a la correcta prestación de sus técnicas, sino al cumplimiento de los deberes de información y de comunicación clínica, y al respeto de las decisiones adoptadas libre y voluntariamente por el paciente.
Las personas que elaboran o tienen acceso a la información y documentación clínica, están obligadas a guardar la debida reserva.

El derecho a la información sanitaria.
El derecho de información sanitaria

Derecho a la información asistencial: Los pacientes tienen derecho a conocer, con motivo de cualquier actuación en el ámbito de su salud, toda la información disponible sobre la misma. (Salvando los supuestos exceptuados por la Ley).
La información clínica forma parte de todas las actuaciones asistenciales, será verdadera y se comunicará al paciente de forma comprensible. El médico responsable del paciente le garantiza el cumplimiento de su derecho a la información.
Titular del derecho a la información: El paciente, pudiendo por razones familiares o de hecho ser informadas las personas vinculadas a él.
Será informado incluso en el caso de incapacidad, a la vez que a su representante legal.
Este derecho podrá limitarse por la existencia acreditada de un estado de necesidad terapéutica. Derecho de los ciudadanos a la información epidemiológica.

El derecho a la intimidad.
El derecho a al intimidad

Toda persona tiene derecho a que se le respete el carácter confidencial de los datos referentes a su salud, y que nadie pueda acceder a ellos sin previa autorización amparada por la Ley.
Los centros sanitarios adoptaran las medidas oportunas para garantizar el derecho a la intimidad de sus pacientes.

Autonomía del paciente.
Autonomía del paciente

Toda actuación necesita el consentimiento libre y voluntario del afectado. Cuando se trate de procedimientos diagnósticos y terapéuticos invasores; el consentimiento se prestará por escrito.
La renuncia a recibir información está limitada por el interés de la salud del propio paciente, de terceros, de la colectividad y por las exigencias terapéuticas del caso. Los facultativos podrán llevar a cabo las intervenciones clínicas indispensables a favor de la salud del paciente, sin necesidad de contar con su consentimiento en los siguientes casos: Cuando exista riesgo inmediato grave para la integridad física o psíquica del enfermo y no es posible conseguir su autorización, consentimiento por representación en los siguientes supuestos: Cuando el paciente no se capaz de tomar decisiones, esté incapacitado legalmente, sea menor de edad, o no sea capaz intelectual ni emocionalmente de comprender el alcance de la intervención.
El facultativo proporcionará al apaciente antes de recabar su consentimiento escrito, la información básica de este.
Por el documento de instrucciones previas, donde una persona mayor de edad, capaz y libre, manifiesta anticipadamente su voluntad con objeto de que ésta se cumpla en el momento en que llegue a situaciones en cuyas circunstancias no sea capar de expresarlos personalmente.

La historia clínica.
La historia clínica

Documentación: Son de aplicación las medidas técnicas de seguridad establecidas por la legislación. Comprende: Conjunto de documentos relativos a los procesos asistenciales de cada paciente, con identificación de los médicos y demás profesionales que han intervenido en ellos, al objeto de obtener la máxima integración posible de la documentación clínica de cada paciente. Las clínicas se archivarán garantizando su seguridad.
Incorpora: Información que se considera trascendental para el conocimiento veraz y actualizado del estado de salud del paciente.
Garantiza: Fundamentalmente una asistencia adecuada al paciente. El personal que accede en el ejercicio de sus funciones al historial, queda sujeto al deber del secreto.
Derecho de acceso: El paciente podrá acceder a la documentación de la historia clínica y obtener copia de los datos que figuren en ella. (salvo en perjuicio de terceras personas a la confidencialidad de los datos que constan en ella recogidos, en interés terapéutico de éste). Este derecho podrá ejercitarse también por representación debidamente acreditada.

Informe de alta y otra información clínica.
Informe de alta y otra información clínica

Todo paciente, o en su caso familiar o persona vinculada a él, tendrá el derecho a recibir del centro o servicio sanitario, una vez finalizado el proceso asistencial, un informe de alta.
En caso de no aceptar el tratamiento prescrito, se propondrá al paciente o usuario la firma del alta voluntaria. Si no la firmara, la dirección del centro sanitario a propuesta del médico responsable, podrá disponer del alta forzosa en las condiciones reguladas por la Ley.
Todo paciente tiene derecho a que se le faciliten los certificados acreditativos de su estado de salud. Estos serán gratuitos cuando así lo establezca una disposición legal o reglamentaria.
Los profesionales sanitarios, además de las obligaciones señaladas en materia de información clínica, tienen el deber de cumplimentar los protocolos, registros, informes, estadísticas, y demás documentación asistencial o administrativa, que guarden relación con los procesos clínicos en los que intervienen y los que requieran los centros o servicios de salud competentes.
La Lay RCL 2002/2650 que recoge estos derechos y obligaciones de los pacientes, tiene la condición básica, de conformidad con lo establecido en el artículo 149.1 1ª y 16ª de la constitución.